PIMCity for citizens

Manage and know the use of your personal data in a simple a practical way

PIMCity for Business

More Control and Transparency towards the user we will gain confidence and business

PIMCity for Evangelists

Organizations and people involved with better use of personal data

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PIMCITY

Personal data are increasingly necessary for the development of products and services that must combine their use with respect for the privacy and intimacy of citizens.
 
For there to be confidence in the personal data ecosystem it is necessary, in addition to an adequate regulatory framework, to have tools that allow citizens and companies to make an ethical use of them without renouncing the development of new business opportunities.
 
The EU-funded PIMCity project aims to increase transparency and provide users with control over their data.

MISSION

Our mission is to ensure that citizens, companies and organizations are informed and can make respectful and ethical use of personal data .The human-centric paradigm is aimed at a fair, sustainable, and prosperous digital society, where the sharing of personal data is based on trust as well as balanced and fair relationship between individuals, business and organisations.
 
We need, besides being informed, that all the multi stake holders are proactive and that they get involved in this process that is in continuous evolution
 

WHAT WE DO

We select, classify and assess information of interest, in terms of privacy and personal data management, for citizens, companies and organizations.
 
We search and test tools and novel mechanisms to increase users’ awareness
 
We are looking for materials that facilitate the work of evangelization in order to achieve a well-informed society
 
Promote the use of the tools developed in the PIMCITY project

Are you interested in your Privacy ? Start here

OUR OBJECTIVES

Build a human-centric data economy

  • Make the user aware of the importance of privacy and the management of personal information.
  • Help citizens aware of the importance of privacy and the management of personal information
  • Contribute to the creation of a European personal data space

PIMCITY PROJECT

PIMCity project has received funding from the European Union Horizon 2020 Research and Innovation Programme under Grant Agreement No. 871370

TRANSPARENCY TAGS

Users can find out through a simple tag how trustworthy a service, web or app is in terms of privacy

PERSONAL CONTENT MANAGER

PCM defines the policies the users desire to apply when sharing personal data with services, webs or apps.

PERSONAL DATA AVATAR

PDA stores the user’s personal data, both those provided by him and those inferred from his use of the applications.

PIMS DEVELOPMENT KIT

The aim of the PDK is to produce modules that are easily integrable into existing and new PIMS for business to consumers (B2C) and business to business (B2B) projects.

DATA TRAIDING ENGINE

DTE often referred as Data Broker, it accesses the information stored in users’ PDRs, select those pieces to be shared according to policies defined in the CM by the user, and offer this to services in a standard way.

Data portability and control

DPC is the means to manage the personal data a platform manages. Exporting the data from a system and importing it in another is today simply impossible with PDK you can do that in a easy and secure way.

PIMCITY News& Events

Events and news related to the world of privacy

Nikolaos Laoutaris, de IMDEA Networks, calcula que una familia de cuatro personas podría ganar hasta 18.000 euros anuales por su información

Redes sociales como Facebook, Instagram o Twitter recopilan a diario datos sobre todos nosotros. También gigantes como Google o Amazon y plataformas de streaming como Netflix o HBO. E incluso compañías de videojuegos, aplicaciones de citas, operadoras y bancos. El investigador de IMDEA Networks Nikolaos Laoutaris (Atenas, 1976) explica que estas compañías almacenan una cantidad ingente de información de forma totalmente gratuita. Pero está convencido de que la situación tiene que cambiar. La propuesta de este doctor en Ciencias de la Computación por la Universidad de Atenas a primera vista puede parecer un poco utópica: un salario a cambio de nuestros datos.

Esta compensación económica, según explica a EL PAÍS, sería “una alternativa a la recepción de un salario por la mano de obra cuando en el futuro la mayor parte del trabajo sea realizado por máquinas”. “Muchos empleos van a desaparecer con los coches autónomos y los robots. ¿Cómo vamos a vivir cuando esto ocurra? Deberíamos cobrar por los datos porque son el input para los algoritmos de inteligencia artificial, los robots, los vehículos autónomos…”.

Él mismo trabaja para que esto sea posible en IMDEA Networks, un instituto de investigación promovido por la Comunidad de Madrid. Junto con su equipo se encarga de la construcción de los algoritmos, los sistemas y el software para lograr que los usuarios puedan recibir dinero por su información. “Sabemos lo que compañías como Google o Facebook valoran a cada usuario: unos 200 o 300 euros al año. Hay algunos análisis que han concluido que una familia de cuatro personas podría ganar hasta 20.000 dólares [unos 18.000 euros] anuales por sus datos”, cuenta Laoutaris, que también ha sido investigador en las universidades de Harvard y Boston.

La idea de pagar por los datos ha captado el interés de algunos de los líderes del sector tecnológico como Elon Musk, Mark Zuckerberg y Bill Gates. No obstante, también ha provocado críticas por parte de diferentes expertos en privacidad que consideran que la monetización es una trampa.

Los críticos destacan el impacto que tratar el dato de manera automática y masiva tiene para la intimidad y la privacidad de un usuario. Defienden que con los datos de una persona se puede llegar a saber qué piensa, qué quiere o cómo se va a comportar. E incluso se puede influir en sus decisiones, tal y como puso de manifiesto el caso de Cambridge Analytica. Facebook atravesó en 2018 una tormenta política global por la fuga de datos de 50 millones de usuarios estadounidenses. Supuestamente fueron provechados por la consultora Cambridge Analytics para afinar con perfiles psicológicos las estrategias de atracción de voto de la campaña de Donald Trump en 2016.

Por el contrario, Laoutaris considera que con la monetización del dato existirían los mismos peligros que ahora, pero con la posibilidad de controlar de forma más transparente qué tipo de datos se comparten y cuándo: “Es una oportunidad de tener un contrato real entre cada una de estas compañías y cada uno de nosotros en el ámbito de una ley concreta en cada país que por ahora no existe”.

Y va más allá. “La mayoría de problemas de privacidad son consecuencia de fallos en la economía de los datos. Leyes de tecnología como la de Moore han permitido a las empresas hacer vigilancia masiva con un coste muy bajo. Es muy fácil alquilar unos servidores en la nube y a través de cookies vigilar a un gran número de personas. Saber qué leen, a qué hora y cuántas veces o qué les interesa”, afirma.

El hecho de no pagar por los datos está provocando una situación que el investigador compara con un bufé: “Puedes comer lo que quieras porque comiendo más no pagas más. En un restaurante una persona puede llegar a comer dos, tres o cuatro veces más que otra. No mucho más. Pero la diferencia es que las empresas pueden comer 1.000 veces, 10.000 o incluso un millón. Y como no pagan por los datos, no tienen ningún incentivo de moderar su recolección”.

Dar dinero a cambio de información, según Laoutaris, obligaría a las compañías a pensar mejor qué datos recaban y cuáles descartan aplicando el principio de minimización. Pone el ejemplo de una app de mapas que recopila una vez cada diez minutos la ubicación de los usuarios para alertar sobre el tráfico. “Si empieza a mirar la ubicación cada cinco segundos, ¿por qué no va a pagar más? En un futuro en el que cada vez que miras la localización del GPS tienes que pagar, aunque sea un pequeño incentivo, las empresas recolectarían solo la información necesaria y no más. No quieres pagar por cosas que no necesitas”, añade.

“Leyes de tecnología como la de Moore han permitido a las empresas hacer vigilancia masiva con un coste muy bajo”.

Además, distingue entre dos tipos de empresas: las que aportan valor a la sociedad y las que no. Las primeras también conllevan riesgos, pero utilizan los datos para “ofrecer servicios importantes como buscadores, mapas o redes sociales”. Las segundas suelen ser “totalmente desconocidas y los riesgos que conllevan para la sociedad no están justificados”. El investigador las define como compañías “parásitas” que recopilan todo tipo de listas, “desde las de presuntos alcohólicos hasta personas con VIH positivo”. La monetización del dato provocaría que “las compañías que hacen cosas buenas moderen su nivel de recolección de datos mientras que mantendrá fuera del negocio a las que están en el lado oscuro de Internet”.

La monetización del dato, según el experto, obliga a plantearse “qué no es aceptable”. ¿Debe existir algún límite a la hora de vender diferente información? “Seguro que lo hay”, afirma antes de mencionar que el Reglamento de protección de datos de la Unión Europea considera como datos sensibles la religión, la ideología política o la salud. Pero explica que todavía es pronto para dar detalles al respecto.

Podrían pasar décadas hasta que un modelo como el que propone se imponga de forma masiva. Así lo afirma Laoutaris, que compara la transición con los “cambios entre las revoluciones industriales”. “Aún hay un montón de preguntas sin responder. Por ejemplo, ¿debería un padre poder vender el genoma de su hijo? Normalmente no. Al igual que hay limitaciones sobre lo que se permite negociar y vender en el ámbito de la medicina, en este caso es lo mismo”, señala.

EL PRECIO DE LOS DATOS

¿Cuánto valen nuestros datos? “Depende de la aplicación”, señala tajante. Establecer un precio fijo le resulta complicado sin un contexto. Se saca un billete de 10 euros del bolsillo y lo enseña: “Sabes el poder de esto porque ya hemos utilizado esta moneda y es un mercado maduro. Puedes comer o tomar dos cervezas pero no vas a comprar una casa”. Pero “el mercado de los datos es nuevo”, por lo que “nadie sabe si vale más el historial de tus llamadas o tus movimientos en Madrid”. Él estudia junto a su equipo casos concretos. Por ejemplo, cuánto deberían pagar plataformas como Netflix a los usuarios por los datos que recopila para crear su algoritmo de recomendación de series y películas. También ha participado en un proyecto para valorar los datos de movilidad de las empresas de taxi en Nueva York y Chicago. A la hora de plantear este tipo de casos, hay que tener en cuenta quién va a utilizar los datos —si una empresa o varias— o durante cuánto tiempo van a tener acceso a esos datos. “No existe un precio justo. Lo que es justo depende del uso y del contexto”, insiste. Incluso puede que los mismos datos valgan diferente dependiendo de quién provengan. “Imagina que McDonalds quiere saber cuántas personas pasan por esta calle a mediodía para evaluar si abrir un restaurante. En ese caso tus datos y los míos valen lo mismo. Pero si una compañía quiere hacer predicciones de la bolsa, los datos de navegación por Internet de un famoso inversor no tienen el mismo precio que los de una persona normal”, explica.

Data and the economy stemming from them are the engine for the fourth industrial revolution. However, and according to Nikolaos Laoutaris, there is a very important leading player who currently receives absolutely nothing of the huge profits generated by the activity: the people who provide these data. Only in a very few cases do the humans producing data receive a measly compensation in kind for it: free online services.

The idea of an economy based on data generators charging for giving their data to companies was proposed by scientist, author, and artist Jaron Lanier in his book Who Owns the Future. In his article in IEEE Internet Computing, Laoutaris develops the idea and explains that he and his team at the IMDEA Networks Institute are now working to build the algorithms, systems and software so that financial compensation for data becomes a reality. Laoutaris advocates that suitable monetary payment would be the solution for some of the most serious problems that we as a society will face in the immediate future.

Every person receiving financial compensation for the data they produce would be - according to the IMDEA Networks researcher - ’an alternative to receiving a salary for labour, when in the future the majority of work will be done by machines’. Some analyses have concluded, continues Laoutaris in his article, ’that a family of four could earn up to 20,000 dollars (some 18,000 euros) a year for its data’.

The IMDEA Networks researcher stresses that the system would have huge benefits for privacy protection. Given that data collection is currently free, companies grab all data within their reach indiscriminately and without knowing whether or not they are useful. If they had to pay for this information, states Nikolaos Laoutaris, there would indeed be discrimination, as they would only compile data they were going to use: ’paying for data’ - explains the researcher - ’exercises economic pressure on the companies to apply the minimisation principle’.

Not only this, the obligation of remuneration in exchange for data would lead to the disappearance of ’parasitic’ companies that currently compile lists of anything and everything ’from alleged alcoholics to people who are HIV positive’. These services, also according to the researcher, create ’enormous risks to privacy’. ’Providing financial compensation for data will let internet companies acquire higher-quality data. The better data will in turn increase their revenues because they will be more useful for their users.’ The idea of paying for data has already aroused the interest of several sector leaders, including Elon Musk, Mark Zuckerberg and Bill Gates.

In his article, the researcher acknowledges that the transition from the current economy to a system in which paying for data is not only an obligation, but the primordial economic engine, is not simple, but he claims it is possible: ’Laying the foundations for this new economy and leading with the scalability challenges for calculating payments is only the tip of the iceberg on the road to making a human-centric data economy a reality.’ However, in Laoutaris’ opinion, the option is viable and he even proposes a model for getting it started: ’A small sample of visionaries is needed, people who are aware of the benefits of the new focus (moderation of disputes between privacy and utility, encouraging users to share more data, etc.) and are using it as a feature to stand out from their competitors. If they are successful, there will be more companies that adopt this practice and, in the end, it will be become a common system.’

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About Nikolaos Laoutaris

Research professor at IMDEA Networks since December 2018. Laoutaris is a doctor of computational sciences from the University of Athens (Greece) and worked as a researcher at Harvard University and Boston University. His areas of research centre on privacy, transparency and data protection; the network and information economy; smart transport; distributed systems and network protocols and traffic measurements.

About IMDEA Networks

IMDEA Networks is an independent institute promoted by the Community of Madrid to conduct research on data networks, an area in which it has become an international leader. Its researchers work at fine-tuning technologies and principles in the most cutting-edge technological fields: 5G, big data, blockchains, cloud computing, content distribution networks, data analytics, energy efficient networks, edge computing, indoor positioning systems, Internet of Things, machine learning, millimetre-wave networking, network economy, etc.

Disclaimer: AAAS and EurekAlert! are not responsible for the accuracy of news releases posted to EurekAlert! by contributing institutions or for the use of any information through the EurekAlert system.

Media Contact

Marta Dorado
mediarelations.networks@imdea.org
34-914-816-210

@IMDEA_Networks
http://www.networks.imdea.org

PIMCity - Building the next generation personal data platforms is a new EU-funded research project coordinated by Politecnico di Torino. The project aims at building systems that ensure the control of the data on the Internet: it is a development kit for PIMS - Personal Information Management Systems - allowing end users and providers of commercial services on the web to modulate and create new and more transparent markets for data.

MDEA NETWORKS/DICYT With a simple click on “I agree”, often without reading any disclaimer about privacy and data management, we give away personal information to get free access to online services. We do not have the possibility to control and negotiate, compelled to blindly provide to an unknown recipient sensitive information about our lifestyle, our preferred commercial merchandise or service, up to data such as sexual orientation or health problems.

The web economy has been revolutionized by the unprecedented possibility of collecting massive amounts of personal data to be used for commercial purpose. This change has deep consequences for users, but which solutions are possible? The most extreme would be not to share any data, but this would damage information services and web sites that live thanks to online advertising. It is thus necessary to study technical and economical solutions for the control and sharing of personal data on the web. This is the aim of “PIMCity - Building the next generation personal data platforms", a research project funded by the European Union in the framework of Horizon2020 and coordinated by Marco Mellia, professor at the Department of Electronics and Telecommunications of Politecnico di Torino and responsible of the SmartData@PoliTO Research Centre.

The project (in which IMDEA Networks participates) aims at building systems that ensure the control of the data on the Internet: it is a development kit for PIMS - Personal Information Management Systems - allowing end users and providers of commercial services on the web to modulate and create new and more transparent markets for data. Practically, it is a set of software components to be used like bricks with specific characteristics, for building the solution tailored to your needs. Choosing between components, one can shape interfaces for both end users that surf the web and need to store their data in safe places to consciously share them later; and companies that can create new markets, collecting and and using data of interest in a transparent way while also being able to provide monetary compensation to end users in exchange for their data.

“When I think to PIMCity I think of my daughters and their friends", declares Marco Mellia. "Today, they pass on their information to web giants and other companies without any choice. PIMCity will allow them to consciously choose which data to share, and with whom to share it”.

The PIMCity consortium received a budget of 5,24 million euros to work for 2,5 years and it is as follows: Politecnico di Torino, Italy (project coordinator); NEC Laboratories Europe GmbH, Germany; Ermes Cyber Security SRL, Italy; Fundación IMDEA Networks, Spain; Universidad Carlos III de Madrid, Spain; Telefónica Investigación y Desarrollo SA, Spain; Fastweb SPA, Italy; LSTECH ESPANA SL, Spain; Katholieke Universiteit Leuven, Belgium; Asociación de Usuarios de Internet, Spain; Interactive Advertising Bureau Europe, Belgium; Big Data Analytics SA, Argentina; y CLIQZ, Germany.

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